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Cómo me imaginaba mi embarazo y cómo es en realidad

Cómo me imaginaba mi embarazo y cómo es en realidad

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Antes de quedarme embarazada me había hecho una idea sobre cómo iban a transcurrir estos meses de la dulce espera para conocer a mi bebé. La espera es dulce, eso sí, pero me había equivocado en algunos aspectos… Aquí explico en cuáles.

MI IMAGINACIÓN #1: En cuanto nos pongamos a ello… en 1 mes voy a ver dos rayitas felices en la prueba del embarazo.

REALIDAD: Nos costó varios meses. Y con eso doy las gracias, porque conozco parejas que han tenido que esperar varios años. Y no siempre de manera natural. Lo que nos hemos ahorrado de nervios y dinero… Estoy muy agradecida, de verdad.

MI IMAGINACIÓN #2: Desde primeras semanas voy a ver las piernecitas, manitas y la cabecita de mi querido bebé (en la ecografía).

REALIDAD: Mi primera ecografía de un poco menos de 6 semanas del embarazo – me sorprendió un poco ver solo dos bolitas – una sería el saco vitelino y la otra mi pequeño hijo-embrión, formándose. Nada de manitas, piernecitas y cabecita. Por suerte no tuve que esperar mucho para verlo, ya unas semanas después se podía ver perfectamente.

MI IMAGINACIÓN #3: El embarazo no cuesta nada. Cada año millones de mujeres en el mundo, también de países hundidos en miseria, se quedan embarazadas y dan a luz a niños sanos y preciosos.

REALIDADNo es verdad. Ni de chochi. Aparte de mi entrada, en la cual intento contar cuánto cuesta el embarazo, el hecho de que muchas mujeres sin recursos (o con pocos recursos) se queden embarazadas, no quiere decir nada.

No quiero que mi bebé nazca con alguna deficiencia, por eso en vez de comer normal, un poco de todo, ahora me esmero más haciendo la compra y termino comprando productos mejores y más caros, aparte de comprar las vitaminas (ojo, son unos 20 euros al mes).

No quiero tener estrías, me compro cremas y aceites.

No quiero que a mi hijo le falte nada o que por falta de dinero tenga algo que no cumple requisitos de seguridad etc, por eso paso horas comprobando características y precios de productos de bebés.

Etc…. La lista es casi interminable! El embarazo cuesta mucho dinero, incluso sin tener en cuenta los gastos para el bebé!

MI IMAGINACIÓN #4: Al quedarme embarazada ya puedo decir a todo el mundo que en 9 meses vamos a dar la bienvenida a un nuevo miembro de la familia.

REALIDAD: Vale, claro, es la decisión personal de cada persona o pareja. Se puede decir a todos… Pero… ¿no es mejor esperar hasta que termine el tercer mes del embarazo? Es entonces cuando las posibilidades de sufrir un aborto espontáneo disminuyen de manera exponencial.

Yo se lo había dicho solo a los más cercanos. Hasta me daba miedo escribirlo en mi propio blog. Sí, me daba muchísimo miedo perder a mi hijo. Creo que es una de las características de ser madre: desde el momento cuando te enteras sobre el embarazo, ya no dejas de preocuparte por tu hijo. Para siempre.

MI IMAGINACIÓN #5: Luciré. Las mujeres embarazadas siempre están tan guapas, sonrientes y… pues eso, ¡lucen!

REALIDAD: Bueeeeno…. No todos los días de mi embarazo me siento así. A veces estoy con mucho cansancio, me siento pesada, hinchada, sin ganas de hacer nada… Pero sí, reconozco que hay momentos cuando me encuentro un poco más guapa y los demás también lo ven y lo aprecian. Es muy bonito.

MI IMAGINACIÓN #6: Llevaré ropa premamá que es muy bonita y queda muy bien en un cuerpo embarazado.

REALIDAD: Sí, claro. Ahora la puedo llevar. Pero hubo un momento cuando ya no pude entrar en mi ropa normal, pero la ropa premamá fue todavía demasiado grande. No tenía qué ponerme! Al final, fui tirando de vestidos que no apretaban la tripa.

Además de los precios. Aparte de ropa premamá de HM, no encuentro muchas tiendas que se ajusten a mi presupuesto. Y no, no pienso gastarme 60€ en unos leggins premamá.

MI IMAGINACIÓN #7: Me van a ceder el asiento en el metro.

REALIDAD: Buah, ¡qué va! En los primeros meses no se nota nada y es cuanto el embarazo puede ser realmente pesado y la mujer sin ninguna fuerza. Luego depende de la estación de año cuando te toca, yo estuve en invierno-primavera hasta los 4-5 meses y nadie me ha cedido ni medio asiento, porque siempre iba en una chaqueta de invierno, ni mi marido veía mi tripa, por no hablar de desconocidos. Ahora, de casi 7 meses y con más calor, hay gente que me cede el asiento. Siento mucho decir que en gran mayoría son mujeres. Será porque tienen más sensibilidad, habrán estado embarazadas, ellas o sus amigas, hermanas, etc… Solo un hombre, una vez, me cedió el asiento en el metro de Madrid, el resto estaba con sus móviles.

Sobre este tema vamos a hablar en mi blog porque es algo muy importante.

¿Te habías hecho la idea sobre algún aspecto de tu embarazo y luego resultó no cumplirse? Si es así, compártelo aquí: ¡menos mujeres se sentirán engañadas al quedarse embarazadas, como yo! 🙂

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